ZTE detiene sus operaciones a nivel global por culpa del gobierno de EEUU

  • ZTE fue castigado por el Departamento de Comercio americano y no podrá obtener tecnología de empresas como Qualcomm o Intel.

  • Los empleados de la sede en China continúan laborando aunque “sin mucho quehacer”.

  • Mediatek obtuvo el visto bueno del gobierno de Taiwan para hacer negocios con ZTE.

Tremenda noticia llega desde China y es que ZTE, la fabricante de teléfonos móviles y diversos artículos de telecomunicaciones, ha comunicado que ha cesado de manera temporal las operaciones en sus principales negocios debido a la prohibición que existe de Estados Unidos de comercializar con ese país.

20180510-zte02.jpg
Días nublados y complicados se viven en la sede central de ZTE en Shenzhen en China. Foto: Cortesía ZTE

Esta prohibición, además de marginarlo de la venta de equipos en el país norteamericano, también lo imposibilita de recibir tecnología de socios tecnológicos como Qualcomm o Intel que son proveedores de los procesadores y soluciones que integran su diverso portafolio de equipos.

Este anuncio se da después de que el gobierno de Donald Trump, a través de su departamento de comercio, argumentara que los equipos ZTE representan un riesgo a la seguridad nacional de Estados Unidos. Por su parte, la sanción también se impone ya que la empresa china no respetó las sanciones económicas impuestas por los estadounidenses a Corea del Norte e Irán… comercializando sus equipos en estos países aún cuando eso no estaba permitido.

20180510-zte03.jpg
Esta es la sede de ZTE en Dallas, Estados Unidos. Foto cortesía: ZTE

MEDIATEK ENTRARIA AL QUITE

Por su parte, trasciende que la compañía Mediatek, originaria de Taiwan, ha recibido luz verde de su gobierno para continuar siendo proveedor de ZTE. Aunque la empresa china no manifestó una posición acerca de este tema.

LOS TRABAJADORES DE ZTE SEGUIRÁN LABORANDO

La agencia Reuters reporta que un empleado anónimo de ZTE les ha asegurado que las instrucciones de la empresa es de continuar laborando en las oficinas de la empresa, aunque aclara: “No hay mucho que hacer”. Por supuesto los empleados de la sede en Shenzhen en China han tratado el tema con cautela aunque existe ciertamente incertidumbre sobre lo que pueda pasar con la compañía.

Con información de ReutersHipertextual

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *